Bueeeenooo, pues me toca. Como todos, pienso que arma 3 esta todavia en el horno, y que tendrá que pasar algún tiempo hasta que podamos disfrutarlo al máximo, pero no me cabe ninguna duda de que el potencial es inmejorable y tenemos simu para rato.
Por mi parte creo que no pude tener más suerte al escoger el equipo de buceadores. Sanches, Churro y yo, integramos este equipo, y los tres creo, que acabamos muy muy contentos con la experiencia. Tanto es así, que he preparado un pequeño debrief de la misión con archivos fotográficos, espero que os guste. Comenzamos.
Una vez en la base, tras hablar con el mando, al equipo de buceadores se nos asigna dar apoyo en tierra a la unidad de asalto de Diablo en el Objetivo 1, emplazado a poca distancia al Este de la base. A los buzos no nos gusta demasiado deshacernos de nuestro querido neopreno, lo nuestro es el agua donde nos movemos como pez en el idem, pero ordenes son ordenes, y nosotros soldados, de manera que nos equipamos, no sin esfuerzo, para cumplir nuestro cometido.

Pero cosas del destino, cuando estamos listos para salir, recibo una llamada del mando. Cuando me reuno con Martial junto a los blindados, me comenta que se nos ha asignado una nueva misión. Debemos equiparnos de nuevo con los equipos de buceo.
Despues del esfuerzo que supone quitarse el neopreno y vestirse de faena, os podeis imaginar mi cara cuando se lo tengo que comunicar a Sanchez y Churro, de manera que soy escueto " Chicos, quitaos eso y equipaos con el equipo de buceo, no es una broma".
Nuestra misión es a priori sencilla. En una bahia, en la costa oeste de Altis, un submarinista local ha localizado los restos de un helicóptero de combate ruso, un Mi-48 en el lecho marino. Debemos localizarlo y destruir lo que quede con cargas de demolición. Nuestro equipo será, insertado en la zona por aire. Cuando estamos listos nos dirigimos al sthealhawk encargado de nuestro transporte. En marcha.

Tras un viaje relativamente tranquilo, en el que los pilotos Pirata y Bordallo evitan las zonas calientes, a poco mas de medio kilometro de la supesta zona objetivo, el helicoptero pierde altura para proceder a nuestro despliegue.

Cerca de la superficie del agua, abrimos las puertas y desplegamos cuerdas para el descenso. Estamos listos para salir!

Ya una vez en nuestro elemento, confirmamos que todos hemos descendido sin problemas y que las comunicaciones funcionan correctamente. Ordeno el avance, y nos ponemos en marcha. Será algo mas de medio kilometro hasta la zona objetivo, en el que iremos ganando profundidad paulatinamente hasta llegar al fondo para tratar de localizar el aparato.

Los datos aportados por ese submarinista anónimo, resultan ser sorprendentemente precisos, y no tardamos en localizar los restos del Mi-48.

Churro coloca las cargas y confirma que tenemos 3 minutos antes de que hagan explosión. Nos alejamos hacia el Este para ganar distancia de seguridad. Pasados esos tres minutos y con nosotros a una distancia más que prudencial, escuchamos a lo lejos amortiguada por las toneladas de agua que se interponen entre nosotros y el aparato, una enorme explosión. La misión esta cumplida.
Llegados a este punto, debemos salir a la superficie y ponernos en contacto con el equipo aereo que nos sacará de allí. Debemos ser cautos, pues a nuestro alrrededor estan marcadas zonas con posible presencia enemiga. Tras descartar un puerto cercano que tenemos al Norte, optamos por dirigirnos al Sur, un cabo con supuesta escasa presencia y un par de pequeñas islas que se adentran en el mar. Comprobaremos la situación y pediremos la extracción, vamos!

Salimos a la superficie en el mencionado cabo, sin divisar presencia enemiga. Cuando estamos debatiendo nuestro siguiente paso, Sanchez alerta de la presencia de una lancha en mitad de la bahia que se dirige hacia nuestra posición. Ordeno cuerpo a tierra, y observamos de que se trata. La lancha, se acerca a poca velocidad hacia nosotros, hay tres soldados enemigos en ella, aunque parecen no habernos visto. Contamos con armas de precisión y silenciador, con un poco de suerte podemos abatirlos sin ser detectados. Son tres blancos a apenas 200 metros de nosotros, designamos objetivos...

Cuento hasta 3 y doy la orden de fuego, apenas se oyen unos leves zumbidos y los tres enemigos quedan tendidos a la deriva sobre la lancha. Tras comprobar que no hemos sido detectados, ordeno a Sanchez ir a recoger la embarcación mientras me comunico con el equipo aereo por la zona. Confirmo la extracción en la isla más alejada de la costa. Pero no iba a resultar tan sencillo, Sanchez vuelve para confirmar que nuestros disparos han dañado la lancha, está inutilizada. Decido que vayamos hasta allí buceando y así lo hacemos. Una vez en la isla indicada y en la superficie, el equipo aereo confirma que está aterrizado en la parte más elevada. Nos reunimos con ellos y salimos de allí...

Salimos justo a tiempo por cierto, porque una patrulla que debia haber divisado el helicoptero, abre fuego desde otra isla más cercana dañando levemente el aparato en nuestra huida.
La misión habia sido todo un éxito, y volviamos a casa sanos y salvos, pero aún quedaba una última sorpresa. Ya sobre nuestra base, y a poco mas de 600 metros de la zona de aterrizaje, nuestro aparato es alcanzado por un antiaereo enemigo. Por un momento el piloto pierde el control y desciende bruscamente, pero en un alarde maestria a los mandos, Bordallo consigue estabilizarlo y posarse en el suelo con relativa suavidad. No hay heridos, solo algunos rasguños. Los pilotos se quedan allí debatiendo que hacer con el aparato. Los buzos, satisfechos con una misión llena de emociones, nos alejamos a pie hacia la zona de rearme.

Tras el rearme y cambiarnos de ropa, somos reasignados al equipod e asalto de diablo, que ha recibio ordenes de apoyar el ataque al objetivo 2, al Oeste de la base y apoyar a FAE en su avance.
LLegamos a la ciudad a bordo de un blindado. Una vez allí la infanteria desciende del vehículo, el cual hará cobertura por detras de la misma.

Las calles están atestadas de enemigos que no dan tregua, en el camino perdemos a varios compañeros. la lucha es encarnizada.

Una vez reunidos con FAE, dejamos de lado el vehículo para seguir tomando metro a metro el pueblo.

Todo termina finalmente para mi, cuando tras haber sido destruido un tanque aliado, corremos a intentar sacar a los supervivientes de allí. Caigo presa de unas llamas inexistentes y colorin colorado... a sobar...
Hala, esta fue la experiencia de los buzos, muy divertida. Nos dejo muy buen sabor de boca, una pena que no fuese tan buena para todos.